Síndrome Metabólico

Definición:

El Síndrome Metabólico, también llamado Síndrome X o Síndrome Insulino Resistente, es el conjunto de alteraciones metabólicas que aumentan la posibilidad de desarrollar una enfermedad cardiaca o una diabetes tipo II.

Estas alteraciones metabólicas son:

  1. Tensión arterial igual o mayor a 130/85mmHg.
  2. Hiperglucemia, valores superiores a 110mg/dl en ayunas.
  3. Aumento de los niveles de triglicéridos, superior o igual a 130mg/dl.
  4. Niveles de colesterol HDL (colesterol bueno) inferiores a 40mg/dl en hombres y a 50mg/dl en mujeres.

Obesidad abdominal, con una circunferencia abdominal mayor de 102cm en hombres y 88cm en mujeres.

Dicho esto, una persona tendrá un riesgo serio de sufrir un infarto de miocardio, un accidente cerebral o de desarrollar una diabetes tipo II, si presenta tres o más alteraciones de las descritas anteriormente.

NO TE PIERDAS NADA. SUSCRÍBETE A NUESTRO NEWSLETTER.

Prevalencia

En países industrializados, el descenso de la actividad física y el aumento de calorías en la ingesta diaria, ha disparado los índices de obesidad y con ello el número de personas que padecen Síndrome Metabólico.

Se estima, que en EE.UU y países europeos, puede afectar a un 20-30% de la población sana. En España, según el “Estudio de Síndrome Metabólico en Trabajadores Activos” (MESYAS), aproximadamente el 15% de los trabajadores sanos lo padecen y a partir de 50 años, lo sufren más del 25%.

Prevención y tratamiento

La prevención del Síndrome Metabólico debe basarse esencialmente en la adopción de medidas generales destinadas a controlar el peso, por medio de la dieta adecuada, con una composición equilibrada de hidratos de carbono complejos, proteínas, grasas, fibra y micronutrientes. La dieta mediterránea, rica en verduras y frutas, hidratos de carbono complejos, pescados, y aceite de oliva y antioxidantes, muestra unas características apropiadas para la prevención del Síndrome Metabólico.

Dieta Saludable
Photo by Andrei on Unsplash

Se recomienda una actividad física, acorde con la edad, el sexo y demás características de cada caso.

Las pautas alimentarias en el Síndrome Metabólico no son más que el seguimiento una dieta equilibrada.

Estos son algunos de los consejos que pueden ayudarte a controlar mejor el síndrome metabólico:

  • Realiza 5 comidas al día. Esto evitará la ingesta entre horas y que el organismo tenga carencias de algún nutriente. Además, evita que se lleguen a las comidas con demasiada hambre o ansiedad.
  • Utiliza técnicas culinarias sanas. Rechaza los fritos, empanados o rebozados y opta por la plancha, el horno, cocción o papillote.
  • Al menos 3 piezas de fruta al día.  Las frutas nos aportan agua, vitaminas y minerales, además de fibra, que aumenta la sensación de saciedad y evita el estreñimiento.
  • Verduras y hortalizas al menos 2 veces al día.Al menos una de las tomas en crudo, como por ejemplo las ensaladas.
  • Las legumbres, dos veces por semana. Las legumbres aportan gran contenido nutritivo y una dieta pobre en grasas y rica en fibra.
  • Modera la ingesta carbohidratos con un índice glicémico elevado.Como por ejemplo la bollería industrial, arroz blanco…, porque son rápidamente digeridos y hacen que el nivel de azúcar en sangre aumente rápidamente y como respuesta, se incrementarán los niveles de insulina.
  • Menos carne y más pescado. Reduce a 1 o 2 veces por semana la ingesta de carnes rojas e incluye al menos tres raciones de pescado (una de estas tres veces será en forma de pescado azul).
  • Utiliza en todas las formas de cocinado el aceite de oliva virgen.  Evita elevar su temperatura a más de 180º C y no reutilizándolo más de tres o cuatro veces, con el fin de evitar su degradación y transformación.
  • Consumir leche y productos lácteos desnatados, reduciendo así el aporte calórico y evitando la ingesta de grasa saturada y colesterol que nos aportan aquellos lácteos enteros.
  • Reemplaza los alimentos precocinados por los productos frescos.
  • Suprime el alcohol de la dieta.
  • Controla la sal para cocinar. Utiliza especias, hierbas aromáticas, limón o vinagre, entre otras.

NO TE PIERDAS NADA. SUSCRÍBETE A NUESTRO NEWSLETTER.

Complementos nutricionales

Junto con el ejercicio y la dieta, hay una serie de suplementos alimenticios que son útiles a la hora de prevenir el Síndrome Metabólico compensando los niveles de colesterol y triglicéridos.

  • Ácido Alfa lipoico. Potente antioxidante tanto en medio acuoso como lipídico, capaz también de regenerar otros antioxidantes como la vitamina C y E. Podría tener además efectos beneficiosos en el control de la glicemia, ya que mejoraría la captación de la glucosa al mejorar la sensibilidad a la insulina.
  • Levadura roja de arroz. Tiene como principios activos unos compuestos denominados monacolinas, sustancias que inhiben la síntesis hepática del colesterol y por tanto, el nivel del colesterol en sangre. Además, favorece una buena proporción del colesterol HDL/LDL. También reduce la producción del VLDL, responsable del transporte de triglicéridos.
  • Canela: Una de las especies más conocidas, activa el receptor de la insulina incrementando la sensibilidad a la insulina, de esta forma, ayudaría a reducir los niveles en sangre de azúcar, colesterol y triglicéridos en personas con diabetes tipo II.
  • Cromo: Actúa disminuyendo la resistencia a la insulina.
  • Magnesio: Aumenta la sensibilidad a la insulina, además, forma parte de varios enzimas involucrados en la descomposición de la glucosa y actúa como mensajero secundario para la actividad de la insulina a nivel de la membrana celular.
  • Policosanol: Es una mezcla natural de alcoholes alifáticos primarios, aislada y purificada de la cera de la caña de azúcar (Saccharum officinarum L.) con un 80% aproximadamente de octacosanol, que reduce el LDL y evita su oxidación. Al mismo tiempo, tiene un efecto antiagregante, antiisquémico y antitrombótico porque inhibe la enzima Tromboxano Sintetasa.
  • Fitoesteroles vegetales: El potencial efecto de estas sustancias de origen vegetal para contribuir al equilibrio lipídico del organismo es un hecho que se conoce desde hace más de 50 años, y que está avalado por numerosos estudios clínicos. El gran parecido estructural que tienen estas sustancias con su análogo de origen animal (colesterol), permite que al incluirlas en la dieta, compitan durante el proceso de absorción en el tracto digestivo, reduciendo así la absorción intestinal de grasas y por tanto disminuyendo su nivel en sangre. Está suficientemente demostrado que con una dieta sana que incluya fitosteroles y otros nutrientes específicos se obtiene una reducción del Colesterol LDL.
  • Resveratrol: Actúa como protector vascular, evita la oxidación del LDL e inhibe la agregación  plaquetaria, disminuyendo así el riesgo de ateroesclerosis y la formación de coágulos.
  • Alpiste: Sus semillas, ricas en fibra, ácido salicílico y ácido oxálico han demostrado ser un complemento cardiosaludable en la dieta.
  • Omega 3: Actúan disminuyendo las concentraciones plasmáticas de triglicéridos y de colesterol LDL, aumentan ligeramente el HDL y disminuyes la presión arterial, asimismo, reducen la agregación plaquetaria y disminuyen el riesgo de arritmias.

Deja un comentario